Familiares de policías asesinados hace 7 meses siguen esperando la indemnización

*** Tampoco hay avance en la investigación por parte de la Fiscalía del Estado; denuncian

Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 06 de Noviembre del 2018.- Familiares de seis elementos policiacos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) que murieron en una emboscada el 17 de abril del presente año en la Sierra de Petatlán, denunciaron que no les han pagado la indemnización, ni se ha cumplido con los compromisos pactados.

Los seis elementos fueron emboscados y asesinados con el tiro de gracia por un grupo armado, quienes a través de redes sociales exhibieron los cuerpos sin vida, los despojaron de armas y equipo táctico y se presume que fue una venganza por la muerte de 10 presuntos sicarios horas antes, en Zihuatanejo.

Los familiares recordaron que el 19 de abril, los caídos fueron despedidos en las instalaciones de la Universidad de Ciencias Policiales, en una ceremonia encabezada por el Gobernador del Estado, donde hubo el compromiso frente a cientos de policías de no dejar solas a las familias.

Dijeron que les aseguraron que recibirían las prestaciones que marca la ley, como indemnización, seguro de vida, gastos funerarios, becas para los hijos, con el fin de que continuaran con sus estudios, así como una pensión para los familiares que dependían directamente de los policías asesinados.

Sin embargo, agregaron, han pasado siete meses y los compromisos no han sido cumplidos, salvo de manera parcial los gastos funerarios, pero de ahí en fuera las familias se encuentran totalmente abandonadas y las instrucciones que el gobernador giró a sus funcionarios, lamentaron, “no han sido acatadas”.

Este martes, familiares de los seis elementos caídos acudieron a la Fiscalía General del Estado para pedir una reunión con el fiscal, Zuriel de los Santos Barilla, pero fueron recibidos por el vice fiscal de investigaciones, Héctor Salvador Calleja, quien les informó sobre el estado de la investigación, que reprocharon, “prácticamente se encuentra en cero”.

Los deudos han acudido en varias ocasiones a Chilpancingo con la promesa de que se les realizará el pago, pero sólo han sido engaños y los funcionarios responsables ponen uno y otro pretexto para retrasar la entrega de los cheques, que según les ofrecieron, sería en tres meses.

Las familias urgieron a las autoridades que den respuesta a su demanda, pues no es justo que mientras sus hijos, esposos y hermanos murieron cumpliendo con su deber, “gente de bien, honesta, trabajadora”, ahora les estén regateando lo que por ley les corresponde.

Algunos se tienen que desplazar de municipios como Malinaltepec, Acapulco y otros; la mayoría de escasos recursos, realizan gastos de traslado para lo cual, incluso, han tenido que pedir dinero prestado; informaron.

A siete meses de esta masacre, los padres, las viudas y huérfanos no han recibido ningún apoyo gubernamental y su situación económica se agrava, toda vez que los policías caídos eran el sostén de sus hogares.

Solicitaron una reunión directa con el fiscal, Zuriel de los Santos, y con el gobernador Héctor Astudillo, puesto que hasta ahora los intermediarios no han tenido la capacidad de resolver la situación y sólo han burocratizado el proceso; reclamaron los familiares. (Agencia Periodística de Investigación)

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