Éxodo en pueblos de la Sierra de Guerrero, tras irrupción de autodefensa de Tlacotepec

*** Cientos de personas piden refugio en Chichihualco y Chilpancingo

*** Policías y militares respaldaron irrupción de autodefensas: desplazados

Bernardo Torres/José Molina/API

Filo de Caballos, Gro. 12 de Noviembre del 2018.- Tras la violenta irrupción de este domingo, del grupo de autodefensa de Tlacotepec a comunidades de Filo de Caballos, decenas de familias han comenzado a abandonar sus viviendas ante el temor de que se sigan suscitando enfrentamientos armados.

Después de cuatro horas de enfrentamientos, decenas de familias completas, en medio del enfrentamiento no tuvieron más opción que permanecer resguardados o escondidos, hasta la tarde, tras la llegada de la Policía Estatal y elementos del Ejército Mexicano.

Por la noche, algunas familias emprendieron la huida con resguardo policiaco, en busca de un lugar seguro para sus hijos y, aunque hasta el momento no hay una cifra exacta de personas desplazadas, el pueblo de Filo de Caballos luce vacío ya que son pocos los que aún siguen escondidos.

En el trayecto de la carretera que va de Casa Verde a Filo, se pudieron observar este lunes, camionetas de redilas cargadas con bolsas de ropa, cobijas y colchonetas, síntomas del desplazamiento masivo que se avecina ahora en esta región serrana del Centro del Estado de Guerrero.

El punto más cercano a donde unas familias habían huido desde hace una semana, es el municipio de Leonardo Bravo, donde gobierna Ismael Cástulo, originario de la comunidad de Campo de Aviación, ubicada también en este corredor ahora dominio  por el grupo de autodefensa de Tlacotepec, respaldado por grupos de Teloloapan y Apaxtla de la región Norte de la entidad.

Este lunes en las localidades como Los Morros y Campo de Aviación, al paso también se observaron grupos de personas y familias enteras cargando algunas de sus pertenencias, pues el grupo armado ha adelantado que tomará el control de la seguridad en todo el corredor a fin de que no se vuelva a cerrar la comunicación entre Chilpancingo (capital del Estado) y Tlacotepec.

El refugio

Hasta ahora, ninguna autoridad o miembros del Grupo de Coordinación Guerrero (GCG) han informado de manera oficial las cifras de personas que habrían ya abandonado sus comunidades, ni el lugar donde se están refugiando.

Sin embargo se pudo constatar que decenas de familias han buscado refugiarse en otras comunidades de la zona o incluso en la capital con algunos familiares.

Sin embargo, la mayoría de los desplazados llegaron al poblado de Chichihualco, cabecera municipal de Leonardo Bravo, siendo ingresadas al auditorio municipal por el alcalde Ismael Cástulo, quien además les dotó de colchonetas para que no durmieran en el piso.

Entre los desplazados se encuentran hombres, mujeres, niños y adultos mayores, provenientes de Corralitos, Puentecillas, El Ranchito, Filo de Caballos y parte de Carrizal de Bravo, mientras que otras familias se preparaban para salir de esas comunidades.

Policías y Militares respaldaron irrupción de autodefensas: pobladores

Tras la irrupción de los comunitarios, se enfrentaron a balazos contra un grupo de civiles armados, incendiaron dos viviendas, 30 casas y 20 vehículos quedaron con impactos de arma de fuego, e incluso en varias viviendas se aprecian manchas de sangre.

De acuerdo con las declaraciones de algunos pobladores que salieron durante el enfrentamiento, en la refriega murieron dos mujeres y un menor de 8 años, además de que varias familias se encuentran retenidas sin poder salir de Filo de Caballos.

También denunciaron que los comunitarios de Tlacotepec fueron apoyados por el Ejército Mexicano y la Policía Estatal que se encuentran destacamentados en esa zona, al ejecutar su irrupción armada.

Una señora que pidió omitir su nombre, relató que al ver que mucha gente armada entraba al poblado, tras la balacera alcanzó a sacar a su mamá de 86 años de edad pero no le dio tiempo sacar a su papá que apenas y puede caminar. El anciano fue “arrastrado” por los comunitarios que ingresado a su domicilio, y desde entonces no saben de su paradero.

La comunidad de Filo de Caballos se encuentra abandonada; varias casas y la comisaría lucen repletas de orificios provocados por cientos de balas que cayeron por todos lados el pasado domingo.

Hasta este lunes cientos de animales permanecían abandonados en los patios de las casas y las calles, e incluso el cuerpo de un hombre sin vida permanecía tirado en un barranco.

“Fuimos al poblado de Los Morros a pedir el apoyo a los militares, les suplicamos pero nos dijeron que no nos podían ayudar, que no se podían mover de ese lugar porque tenían que esperar la orden de sus superiores, a pesar de que con nosotros llevábamos a nuestros hijos llorando y asustados”, lamentó otra mujer desde el refugio temporal.

Llamado al diálogo

Por su parte el alcalde de Leonardo Bravo, Ismael Castulo Guzmán hizo un llamado al gobernador Héctor Astudillo Flores, para que intervenga lo antes posible.

Dijo que si no puede hacer nada por su municipio, que sea la Marina la que tome la seguridad y así los pobladores puedan regresar a sus hogares, ya que “no vamos a permitir que personas de otro municipio lleguen a causar desorden y menos como comunitarios”.

Además llamó a los alcaldes de Heliodoro Castillo y Eduardo Neri, Serafín Hernández Landa y Natividad López González, establecer un diálogo y llegar a un acuerdo para unificar y pacificar a los tres municipios que están siendo afectados por la disputa que mantienen dos grupos delictivos por el territorio. (Agencia Periodística de Investigación)

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