Desplazados de la Sierra de Guerrero piden seguridad, “no colchonetas”

*** Buscan regresar a sus pueblos

*** Hay mil 600 personas refugiadas en Chichihualco; 500 son niños

Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 13 de Noviembre del 2018.- Pobladores de seis comunidades del municipio de Leonardo Bravo que se vieron forzadas a dejar sus comunidades luego de los enfrentamientos del domingo, reclamaron al gobierno: “no queremos aguas y colchonetas, queremos seguridad para regresar a nuestros pueblos”.

De acuerdo con el presidente municipal de Leonardo Bravo, Ismael Cástulo Guzmán; de la tarde del domingo al mediodía de este martes, alrededor de mil 600 personas son las que han llegado a la cabecera municipal, Chichihualco, en busca de refugio, seguridad y alimentación. Entre ellos hay entre 400 y 500 niños.

Crescencio Pacheco González, poblador de la localidad de Campo de Aviación, expuso que llegaron a Chichihualco pidiendo cobijo, luego que tuvieron que dejar sus hogares por temor a ser víctimas de los enfrentamientos que se han registrado desde hace varios meses en la sierra.

Esta vez, dijo, el grupo criminal comandado por Onésimo Marquina Chapa, llegó a Filo de Caballos disfrazado de “Policías Comunitarios”, con Humberto Moreno al frente, y que venían a restablecer la paz “pero eso es mentira”.

Reconoció que en esta zona de la sierra había la presencia de un grupo delincuencial que dirige Isaac Navarrete Celis, líder del Cartel de la Sierra, como los hay en todo el país, y las diferentes regiones del Estado de Guerrero, pero hasta ahora no habían tenido ningún problema con ellos, “cada quien a su actividad”.

Tras el desplazamiento masivo, dijo; “hay allá en la sierra gente que no se puede mover, van a seguir los enfrentamientos, no porque llegó la policía comunitaria va haber paz, están los grupos todavía que están resistiendo y que van a seguir su desmadre, el gobierno se hace pendejo”.

Insistió en que hay pruebas de que este numeroso grupo de comunitarios, está actuando bajo las órdenes de Onésimo Marquina, y la siembra de amapola no es el objetivo, sino abrir camino a una empresa minera que se ha instalado en el ejido de Xochipala, y que empezará a operar a finales del próximo año.

No negó que se cometían atropellos con los pobladores, pero esperaban que esas cuestiones fueran investigadas por las autoridades; pero tampoco habían pedido la incursión de la comunitaria de Tlacotepec, quienes están siendo financiados por una organización delincuencial.

Abundó que de acuerdo a un estudio que se levantó en 2014 sobre una exploración de minería para la extracción de oro y plata en Xochipala, por lo que es claro, que quienes controlan las minas en Mezcala, Carrizalillo y Media Luna, son el mismo grupo que ha incursionado en Filo de Caballos.

A los líderes de las dos organizaciones delictivas, Onésimo Marquina e Isaac Navarrete, les refirió “Si deveras se quieren morir, que se maten, Isaac, Rafael, Onésimo, el teniente, que se acaben, los pobladores porqué?, porqué se metieron a las casas, son una bola de rateros, vienen con una bola de farsantes”.

La localidad de Corralitos, reveló, está llena de sicarios, con amplio arsenal y una caravana de camionetas que se han robado en los poblados de Mezcala, y pidieron al gobernador, Héctor Astudillo que actúe, así como al presidente electo, a la próxima secretaria de gobernación y de seguridad, para detener a los culpables.

“Yo no le pido al gobernador que me traiga colchonetas, cobijas o despensas, le pido que nos restablezca en nuestros hogares, vivir en nuestras tierras, vivir en nuestras casas, señor gobernador, haz tu trabajo, y si no renuncia, si no hay solución vamos a organizarnos e ir a vivir a Palacio de Gobierno”, advirtieron. (Agencia Periodística de Investigación)

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